Angeles y demonios.
Fundamentos doctrinales
Dios hizo a los ángeles, por cuanto es el creador de todas las cosas, Génesis 1:1,
Colosenses 1:16;
y estos fueron hechos para su servicio, con el fin de ejecutar sus
órdenes o brindarle alabanza,
Salmo 91:11, Isaías 6:1-5.

La palabra ángel significa mensajero, y la Biblia nos da varias situaciones en que
estos traen mensajes del Señor a los hombres,
Lucas 2:8-14.

La Biblia declara algunas de sus tareas, por ejemplo: adorar y alabar, Hebreos 1:6;
proteger a los creyentes,
Salmo 91:11, guiar, Hechos 8:26, liberar o cuidar en
momentos de peligro,
Hechos 12:6-11,  auxiliar en los momentos de necesidades,
Génesis 21:17-20, Mateo 4:11; motivar en momentos difíciles, Hechos 27:23-25;
asistir a los redimidos en los momentos de la muerte,
Lucas 16:22, ministran a los
herederos de la salvación,
Hebreos 1:14.


Los demonios

Creo que los demonios son ángeles caídos,  que desobedecieron al Señor y fueron
entregados a su maldad,  y se oponen a todo lo que tiene que ver con Dios y su
salvación para con los hombres,
Daniel 10:12-14;  haciendo maldad, sembrando
tristeza,
Lucas 6:18;  promoviendo el pecado, Números 25:1-3;  ocasionando
enfermedad,
Marcos 7:24-30; poseyendo las mentes, Marcos 5:1-20;  y creando
falsedades y mentiras para desviar al hombre del camino de la verdad,
1 Juan 4:1, 1
Timoteo 4:1.

No hay escape para ellos, ni pueden ser perdonados, Judas 6; su destino está
dispuesto desde ya, en el lago de fuego donde pasarán la eternidad,
Mateo 25:41.

Satanás y su gobierno

Creo que Satanás fue un ángel creado por Dios con cualidades especiales,
Ezequiel 28:11-14; que se enalteció llenándose de soberbia contra Dios y quiso ser
igual a él, por lo que fue expulsado de la gloria divina y, en adelante, lleno de
maldad, se opone a Dios,
Ezequiel 28:16-18.

San Pablo da un esquema del mundo de Satanás, cuando hace referencia a que
nuestra lucha no es contra sangre y carne sino contra la organización demoníaca,

Efesios 6:10-12.

Pedro expresa que Satanás anda como león rugiente buscando a quien devorar, 1
Pedro 5:8
; hay que resistirlo firme en la fe, 1 Pedro 5:9.


Nuestra autoridad contra el reino de las tinieblas.

La obra de Satanás está vencida por el poder que actuó en Jesús resucitándole de
los muertos y sentándole a la diestra de Dios, sobre todo poder, principado,
autoridad, señorío, y sobre nombre que se nombra no solo en este siglo sino
también el venidero y sometiendo todas las cosas bajo sus pies, dándole a la iglesia
toda esta autoridad.
Efesios 1:19-22.

Tenemos poder contra la obra del mal, Romanos 8:35-39; somos más que
vencedores.