DECLARACION DE FE
IGLESIA CRISTIANA AMANECER
Por: Geovanny A. Barrantes
Pastor Iglesia Cristiana Amanecer

Declaración de fe:

1.        La Biblia

Es nuestro libro de  fe y práctica, único en su autoridad,  el cual debe de ser seguido y obedecido
con el fin de agradar a Dios, mantenernos en su voluntad y ser guiados por él.

Los libros de la Biblia son 66, 39 del Antiguo Testamento y 27 del Nuevo Testamento y
juntos forman el mensaje divino para la humanidad y la guianza de su pueblo en la tierra.

2.        Dios

Dios es uno, 1 Timoteo 2:5, Creador de todas las cosas, digno de toda gloria y honor, Perfecto y Santo,
omnisciente, omnipresente y Todopoderoso.

En esta unidad hay tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo, iguales en perfección divina y trabajando en
armonía por la salvación del hombre, Génesis 1:1, Juan 1:1.

3.        La humanidad
El hombre fue creado a imagen y semejanza de Dios, Génesis 1:26-27. Dios mismo lo puso como
administrador del mundo perfecto que hizo para su gloria, Génesis 1:28, Efesios 1:4-6. Cuando la tierra fue
acabada y el hombre puesto en ella, Dios reposo de su obra y al analizar todas las cosas hechas, la Biblia dice
que Dios vio que todo aquello era bueno, Génesis 1:31; sin embargo, el hombre pecó, pero Dios proveyó en
Jesús el camino de salvación. Juan 3:16 , 14:6,  Hechos 4:12.

Dentro del bienestar del ser humano, Dios establecio el hogar para proveer felicidad a sus criaturas y es aquí
donde el hombre es formado y adquiere los principios que le seguirán por el resto de su vida; por esta razón, la
iglesia debe fortalecer la unidad y la salud espiritual de la familia.

4.        La Salvación

El pecado no solo afectó al primer hombre, sino que, como un virus contagió a todos los hombres y por ello
todos los hombres pecaron y fueron destituidos de la gloria divina,
Romanos 3:10-12, 5:12, Isaías 1:4-6.

Sin embargo, Dios de antemano, preparó el remedio para el pecado, Génesis 3:15.

Creemos que Jesús, siendo Dios mismo, se hizo hombre y dio su vida por nuestros pecados, siendo así el
cordero divino que nos limpiaba del mal; Jesús es el sustituto de nuestro castigo y expió (cubrió) nuestra culpa
en la cruz del calvario, Juan 1:29, Isaías 53:1-6, Hebreos 2:17.

5.        La Justificación.

La justificación es el acto plenamente divino por medio del cual somos hechos justos ante Dios, Romanos 3:21-
26; y que esto es un obra de su pura gracia, en la cual somos declarados justos y libres de todo pecado,
Romanos 3:28, Gálatas 2:16.

Como resultado de ello tenemos paz para con Dios, entrada a su presencia y fuimos
hechos libres del temor de la condenación eterna,  Romanos 5:1.

6.        La Regeneración.

Creemos que el hombre debe de nacer de nuevo, Juan 3:1-3, dicho nacimiento es una nueva vida en Cristo
Jesús, 2 Corintios 5:17, y que procede de forma instantánea, no progresiva, en el momento en que el hombre
entrega su corazón al Señor. Es aquí cuando somos hechos participantes de la naturaleza misma de Dios, por
medio del Espíritu Santo que nos es dado en momento de la
conversión. Juan 1:12-13, 1 Pedro 1:22-23.

7.        La Santificación.
La santificación es el acto mediante el cual Dios nos ha apartado como posesión exclusivamente suya,  2
Tesalonicenses 2:13, 2 Corintios 1:1; y como resultado de ello el creyente se mantiene alejado del mal y
consagrado a Dios. 1 Tesalonicenses 4:3.

Posición de santos.

La Biblia se refiere al creyente como una persona santa, 1 Corintios 1:1-2, Judas 1:1; hemos sido santificados
por Dios, 1 Corintios 6:9-11. Jesús nos libertó del pecado de tal forma que ahora tenemos poder sobre el mal y
somos vencedores.

Llamados a ser santos.

Es lo que se llama santificación progresiva. Aunque fuimos apartados del pecado, somos llamados a
mantenernos en ese estado de santidad en el cual debemos rechazar la obra del mal y vivir consagrados a
Dios, Romanos 1:7.  El creyente debe esforzarse contra el pecado, Hebreos 12:4, 2 Corintios 7:1, 1 Corintios 6:9-
11, y vivir, de esa forma, una vida de santidad delante de él,
Romanos 6:12-14.


8.        La Iglesia

La iglesia  fue establecida por Jesucristo, Mateo 16:16-19,  y la componen todos aquellos que, en cualquier
lugar de la tierra, independiente de raza o color, proclamen a Jesús como su Señor y Salvador, Mateo 16:16-18.

a. La iglesia Universal.

La iglesia está en todo lugar donde se proclama su Nombre y se reúnen los que han
sido redimidos por la sangre del Cordero, Colosenses 1:12-14.

Los miembros de la iglesia se caracterizan por que han tenido un encuentro con Jesucristo, 2 Juan 1:1; son
llamados fuera de las cosas pecaminosas del mundo, 2 Corintios 6:16-18; su regla de fe es la palabra de Dios,
Colosenses 3:16; y son salvos por toda la eternidad, Hechos 2:47.

Jesús es el Señor de la iglesia, San Pablo compara la iglesia con un cuerpo en el que Cristo es la cabeza, esto
es la autoridad, y los miembros son su cuerpo, 1 Corintios 12:12-13, Efesios 5:23.

b. La iglesia Local

Es el lugar donde el Señor añade los que han de ser salvos. Aquí el creyente se hace miembro, perteneciendo a
la congregación, luego de entregar su corazón a Jesús y ser bautizado en agua, Hechos 2;42-47.

Creemos que cada iglesia es independiente en su gobierno y estrategias para llevar a cabo la misión que Dios
le ha encomendado, Apocalipsis 1:20, (Cada iglesia en Asia tenía independencia, el Señor tiene un mensaje
diferente de acuerdo a la necesidad y estado de cada una, y lo envía a cada
pastor por separado.)

La iglesia debe ser guiada por aquel que dijo: “Edificaré mi iglesia”; esto quiere decir que no podemos
encaminarnos sin una vida de oración y búsqueda de su voluntad. Nosotros sostenemos, tal y como la palabra
lo expresa en Juan 15, que separados de él nada podemos hacer; y solo buscando su rostro con insistencia
tendremos éxito en nuestra misión.

Cada miembro de la iglesia tiene un lugar para el servicio, Dios ha dado dones que capacitan a cada cual de
hacer su labor y caminar en el propósito divino para su vida. Cada cual debe ser ayudado a descubrir sus dones
y desarrollarlos para la extensión del Reino de Dios. 1 Corintios 12-14, Romanos 12, Efesios 4:11.

9.        Las ordenanzas son dos, el bautismo y la santa cena.

I. El Bautismo

Jesús instituyó el bautismo en agua  después de la resurrección y comisionó a sus discípulos a predicar el
evangelio y bautizar a quienes creyeran. Mateo 3:1-3, 16-17.

San Pablo, en la carta a los Romanos explica que el bautismo significa introducir
o sumergirse y es un símbolo utilizado por Dios que señala la purificación de nuestra
vida del pecado y de la maldad cometida. Los que somos bautizados estamos muriendo al engaño del mundo y
sus prácticas pecaminosas para no volver a esclavizarnos. Romanos 6:13.


II. La Santa Cena

La Santa Cena es ordenada también por Jesús, Lucas 22:19, y encierra dos
aspectos importantes: La muerte expiatoria de Cristo; Isaías 53:3-6,  y la unidad de los cristianos y su fe en la
venida de Jesús. 1 Corintios 11:26.


En la misma el creyente participa de dos elementos que son el pan y el vino. Los
mismos simbolizan:


a.        El pan = el cuerpo de Cristo. Lucas 22:19.

b.        El vino = la sangre derramada para remisión. Lucas 22:20.

10.         Las cosas futuras.

Dios ha revelado en su palabra el futuro con el fin de que no andemos en tinieblas, 2 Pedro 1:21. Conforme
pasan los días más nos asombraremos de cómo la palabra profética se hace más evidente en todo lo que
acontece en la tierra; creemos que la Biblia nos habla del futuro de la siguiente manera:


A. El futuro del hombre.

Dios hizo al hombre a su imagen y semejanza, Génesis 1:27; de tal forma que el
hombre tiene eternidad, pero por causa del pecado, la vida del hombres se acortó,  
y por lo tanto, sus años están contados sobre la tierra, Génesis 3:22. Sin embargo,
la muerte es tan solo el abandono del cuerpo físico; al ser creados a imagen de
Dios, tenemos eternidad y nuestro destino, más allá de la muerte física, depende de
si hemos o no, entregado nuestro corazón a Jesús, Hebreos 5:9.

Creemos en el destino  final de los pecadores tal y como está descrito en Apocalipsis 20:11-15, Apocalipsis 21:
8; mientras el destino final de los santos será en el cielo nuevo y la tierra nueva, preparada por Dios para morar
con sus hijos para siempre, Apocalipsis 21:1-7.

B. Israel.

Sostenemos que Israel es  pueblo de Dios y que hay un tiempo declarado en las escrituras para una gloriosa
manifestación de su salvación para con todos lo que invoquen el Nombre del Señor, Exodo 19:5-6. Mientras
tanto oramos y bendecimos esta nación, mientras nos esforzamos en cumplir con la gran comisión dado por el
Señor a su iglesia.

C. El arrebatamiento de la iglesia

Creemos en la venida de Jesús por su iglesia en lo que conocemos como el arrebatamiento, antes de la gran
tribulación; acontecimiento en el cual los creyentes  desaparecerán de la tierra y se encontrarán con Jesucristo
en las nubes,  1 Tesalonicenses 4:14-18, Juan 14:1-Por esa razón, la iglesia de Jesús no pasará por la gran
tribulación, en la que el mundo entero enfrentará los juicios de Dios e Israel, en medio de grandes pruebas,
reconocerá a Jesús como su Señor, Apocalipsis 3:10.

D. La gran tribulación

Sostenemos  que la tierra enfrentará un período de siete años de gran tribulación, en la que el mundo
enfrentará los grandes juicios de Dios y será manifestado el anticristo, Daniel 9:27.

d.1. El juicio de Dios a través de la naturaleza misma.

La naturaleza desencadenará su furia contra la tierra en esta época de angustia, Apocalipsis 6:1-15. Los libros
proféticos nos hablan de hambres, pestes, terribles terremotos, muertes por el calor del sol, y muchas otras
manifestaciones de ira de la naturaleza contra la tierra.

d.2. El anticristo.

Iniciándose la tribulación será manifestada el Anticristo, Apocalipsis 6:1-2; el se presentará como el gran
político que tienen las respuestas para el mundo entero. En una época de disturbios políticos, crisis económica,
frustración espiritual y falta de líderes con soluciones, el anticristo traerá consigo una apariencia de piedad y
sabiduría, en la cual hará creer que tiene todas las soluciones, políticas, económicas y espirituales
para la humanidad.

Como solución económica implementará un sello en la frente y la mano derecha de las personas, Apocalipsis
13:16-18; quien no acepte el sello no podrá comprar ni vender, ni será reconocido en ningún lugar para ser
parte del nuevo orden mundial.

Como solución política, impondrá un único gobierno mundial, donde todas las
naciones serán regidas por él, Daniel 11:36-39, Apocalipsis 6:2, 13:1-8.                 

Como solución religiosa, unirá todas las religiones en una sola y hará que sigan al
falso profeta, quien, luego de engañar al mundo entero con señales y milagros, hará
que todos tengan imágenes del anticristo y le adoren, Apocalipsis 13:11-15.


E. La segunda venida de Cristo.

Creemos que al final de la gran tribulación todas las naciones se unirán para pelear
contra Israel, el lugar será en Armagedón; allí se congregarán multitudes de
soldados contra el pueblo de Dios, y será allí mismo cuando aparecerá el Señor
Jesús, el Fiel y Verdadero, y derrotará a los enemigos de Israel, Apocalipsis
19:11-18.

Ese día la bestia y el falso profeta serán apresados y lanzados para siempre en el
lago de fuego que arde con azufre, Apocalipsis 19:19-20.


F. El Milenio

Sostenemos  que después de la venida de Cristo a la tierra, Satanás será apresado por mil
años, Apocalipsis 20:1-2, e iniciará una era de mil años de paz donde Jesús
reinará con sus santos, el lugar de adoración y reunión principal será en Jerusalén,
donde cada año las naciones irán para tributarle gloria y alabanza, Isaías 2:1-4;
serán tiempos de paz gloriosa y no habrá cosas de que lamentarse,  Isaías 11:6-10.
       

G. El Juicio Final.

Creemos que después del milenio, Satanás será desatado de su prisión y engañara a
las naciones duras de corazón para revelarse contra el reinado del Señor, pero
serán vencidos y el diablo será lanzado para siempre al lago que arde con fuego y
azufre, Apocalipsis 20:7-10.

Serán establecidos tronos y la humanidad entera, desde el primer hombre hasta el
último, estará de pie ante el trono de Dios y cada uno será juzgado y el que no se
halle inscrito en el libro de la vida será lanzado al lago de fuego, donde pasará toda
la eternidad, Apocalipsis 20:12-15.


H. La eternidad.

Los justos pasarán la eternidad con Dios, en un nuevo cielo y una nueva
tierra y todo lo negativo, lo triste, lo que aflige y angustia al hombre, desaparecerá
para siempre y estaremos así con Dios por todo la eternidad,
Apocalipsis 21:1-7, 22:1-5.