REALIZACION EN JESUCRISTO
Texto: Salmo 150
Texto para memorizar: “Todo lo que respire alabe a Jehová. “ Salmo 150:6.
Introducción:
Parte de nuestra adoración a Dios va acompañada de la alabanza. Esta debe estar presente en todo
momento de nuestra vida con el fin de ser bendecidos
y agradecer al Señor de constante.
1. La alabanza es:
a. Glorificar a Dios por sus hechos gloriosos. Isaías 25:1
b. Gratitud al Señor por todas las cosas ya que estas serán para nuestra bendición, aunque
parezca lo contrario. Efesios 5:19-20.
c. Exaltarle y agradecerle por todas sus bendiciones. Salmo 150:2
2. Cosas por las que le alabamos.
a. Por que él reina. Apocalipsis 11:17.
b. Por la salvación. Colosenses 1:12-14.
c. Por todos los hombres. 1 Timoteo 2:1
d. Por su misericordia. Salmo 138:2
e. Por todas las cosas. 1 Tesalonicenses 5:18, Efesios 5:20.
3. Con qué podemos alabarle:
a. Con todo el corazón. Salmo 111:1
b. En oración. Colosenses 4:2
c. Con cantos. Colosenses 3:16.
d. El Salmo 150 dice:
“ Con bocina, con salterio y arpa, con pandero y danza, con cuerdas y flautas, con címbalos de júbilo,
con címbalos resonantes.”
En la alabanza glorificamos a Dios por sus hechos, le damos gracias por todo y le exaltamos por todas
sus bendiciones.
4. Quiénes le alaban:
El salmista afirma que él es digno de suprema alabanza. Salmo 145:3, y le pueden alabar:
a. Los que le temen. Salmo 22:23
b. La creación está en un constante alabar a su creador:
I. El universo le alaba. Salmo 145:10
II. Los cielos y la tierra. Isaías 49:13.
III. Las estrellas. Job 38:2
c. Los niños. Mateo 21:16.
4. Dónde podemos alabarle:
a. En privado.
b. En el templo. Salmo 100:4, 135:2
c. En el pueblo. Salmo 35:18
d. En su santuario. Salmo 150:1
e. En todo tiempo. Salmo 34:1
5. Bendiciones de la alabanza.
a. Reconocemos que él posee la victoria, aun cuando el enemigo aparentemente prevalezca.
( Estudie 2 Crónicas 20)
b. Imparte valor y reposo en los momentos difíciles.
c. Reconocemos que Dios busca lo mejor para nosotros a pesar de lo que suceda.
Romanos 8:28, Job 2:20-21.
d. Vuelve las circunstancias a nuestro favor.
Conclusión:
La alabanza no sólo es un cumplimiento de nuestro objetivo por el cual fuimos creados,
si no una bendición y fortaleza en nuestra vida cristiana. Así como un recurso para alcanzar
la victoria en medio de las dificultades