REALIZACION EN JESUCRISTO
Texto: Salmo 32:5-9.
Texto para memorizar: “ Mi pecado te declaré, y no encubrí mi iniquidad. “ Samo 32:5
Introducción:
Ser adoradores es entrar de constante en la presencia de Dios y para ello nuestra vida debe de ser de
su agrado. Sin embargo, cometemos errores constantemente de los cuales debemos arrepentirnos
con el fin de ser perdonados y no tener impedimento para glorificarle y servirle.
1. Arrepentirse es:
a. Dolernos de nuestras faltas.
El pecado desagrada a Dios. Induce al hombre a undirse cada día más, y lucha por dividirnos de
nuestra comunión con el Señor, por ello, debemos aborrecer nuestra maldad y no permitirlo en nuestra
vida. Job a pesar de su rectitud llegó a dolerse. Job 42:6.
b. Aceptar que no somos perfectos y tenemos errores.
El que vengamos a Jesús no nos asegura que no podemos fallar y por ello, debemos ser consientes
de nuestra debilidad y buscar la perfección. Salmo 51:3.
c. Una decisión de cambiar.
No sólo aceptar el hecho nos traerá bendición, sino que debemos terminar con las cosas que nos
afectan. 2 Corintios 6:17-18 y 7:1.
d. Confesar nuestro pecado.
Debemos confesar al Señor todo pecado. Salmo 32:5-6.
El sabio resume lo que es el arrepentimiento en Proverbios 28:13.
2. Guiados al arrepentimiento.
a. El creyente debe permitir que el Espíritu le guíe a descubrir sus errores y ser librado de los pecados
ocultos. Es importante pedir ser librado de la soberbia, la cual ciega a los hombres y le impide
reconocer sus fallas. Salmo 19:12.
B. Debemos examinarnos a nosotros mismos con sinceridad, pidiendo al Espíritu su ayuda.
Pablo invitaba a la iglesia a examinarse antes de participar de la Cena del Señor.1 Corintios 11:28-29.
Cuando el hombre confiesa su pecado alcanza la paz y es libre para ministrar a Dios y servirle con
poder.
El arrepentimiento es dolernos de nuestras faltas, aceptando que no somos perfectos y que debemos
confesar nuestro pecado, así como ser firmes en nuestra decisión de guardarnos para Dios.
3. Todos necesitamos arrepentirnos:
a. Cada creyente comete faltas que necesitan ser perdonadas. Juan 8:7-9, 1 Juan 1:8-9.
b. Por cuanto cometemos pecado, es que la sangre de Cristo nos limpia de todo pecado. 1 Juan 1:
7.
c. Satanás es un acusador que nos señala de constante, sin embargo, Jesús intercede por
nosotros. Apocalipsis 12:10.
d. No debemos practicar el pecado, ni gozarnos en el, sino guardarnos para Dios ( el que le
conoce le obedece) pero es nuestro abogado en nuestra debilidad. 1 Juan 2:1.
e. Si confesamos nuestro pecado él nos limpia de toda maldad. 1 Juan 1:9.
4. Cómo arrepentirnos.
a. Pidiéndole al Señor nos examine y nos revele nuestro pecado. Salmo 139:1-3.
b. Clamando con todo el corazón. Salmo 130
c. Doliéndonos de lo hecho. Salmo 51:2-3
d. Pidiéndole a Dios su restauración. Salmo 51:10-12.
e. Aceptando el perdón del Señor. Romanos 8:1-2
f. Manteniéndonos en victoria contra el pecado. Romanos 6:14.
Conclusión:
Nuestras limitaciones como hombres nos acerca más a Dios enseñándonos a depender de él para
nuestra victoria. Por ello, debemos clamar a él para que nos libre del mal y nos perdone de toda
maldad