REALIZACION EN JESUCRISTO
LA   SUMISION
Texto: Salmo 40:1-8

Texto para memorizar:
“ El hacer tu voluntad, Dios mío, me ha agradado, y  tu ley está en mi corazón. “  
Salmo 40:8

Introducción:

Un adorador es aquel que ha aprendido a estar sumiso a Dios, esto es que obedece a su voluntad en
todas las cosas que se le demanda en la palabra.

1.        Sumisión es :

a.        Acceder.                                                                
Cuando somos sumisos le damos lugar a lo que se nos demanda, sin poner excusas. David
proclamaba gozarse en acceder a la voluntad divina
. Salmo 40:8.

b.        Someterse
Al hacer de Jesús el Señor de nuestra vida, hemos convenido en sujetarnos a él en todas las cosas.
Por ello, venimos a convertirnos en siervos suyos que están atentos a su voz.  
Juan 14:15, 15:10

c.        Obediencia.
La persona sumisa obedece al Señor porque sabe que esto le traerá bendición. Un ejemplo es
Abraham que obedeció a Dios y por ello fue galardonado.
Hebreos 11:8.        

( Estudie la historia de Abraham en Génesis 12: 1- 9)

2.        Una persona sumisa se caracteriza por que:

A.        Es humilde .
No se cree más que los demás, ni se pone por encima de éstos.
Romanos 12:3

B. No da problemas a los que tienen autoridad sobre ella, por cuanto ha aprendido a obedecerlos.  
Pablo recordaba a los Romanos que todas autoridad es puesta por Dios.
Romanos 13:1-2

C. Acepta el consejo de Dios y lo pone por obra. Santiago 1:21-25

D. Es temerosa de Dios.
Su meta es guardarse en todo, sabe que el Señor está en todo lugar y, por ello, se guarda con el fin de
agradarle.

Si somos sumisos a la voluntad de Dios el podrá manifestar en nosotros su gloria y usarnos  con
poder. Al someternos a Dios obtenemos la seguridad de la victoria en todas las cosas


Ser sumiso es estar dispuestos a obedecer a Dios en todas las cosas que él y su palabra nos
demandan. Junto con esto debemos reconocer la autoridad que él ha establecido con el fin de que la
respetemos y practiquemos así su voluntad para con nosotros.

3. A quién debemos someternos.

a.        A Dios.                                                                
Santiago aconseja someternos a Dios con el fin de derrotar al enemigo,
Santiago 4:7. Cuando señala
esto, no sólo se refiere a estar en oración, sino que accedamos a su voluntad en todas las cosas con
el fin de que el diablo no gane ventaja sobre nosotros.

b.        A su palabra.
La Biblia es la palabra de Dios y en ella expresa su voluntad para con todos nosotros, el obedecerla
nos garantiza muchas cosas;

I-     Rectitud e integridad        
Salmo 119:2-3

II-   Sabiduría y entendimiento. Salmo 119:97-100

III-        Prosperidad plena. Josué 1:8

c.        A los pastores y líderes. Hebreos 13:7,17.

d.        A todo el que esté en autoridad.
Sea en el trabajo, el colegio, el hogar, el país, o la comunidad.  Toda autoridad es puesta por Dios y
demanda obediencia.
Romanos 13:1-2

e. Unos a otros.         
En la Iglesia necesitamos mirar a Jesús en cada persona con el fin de ser edificados  exhortados en el
Señor los unos por los otros.  
 1 Pedro 5:5.

Conclusión:

La sumisión traerá bendición a nuestra vida y la gracia del Señor será abundante en cada uno de
nosotros