REALIZACION EN JESUCRISTO
Texto: Hechos 20:24
Texto para memorizar: De ninguna cosa hago caso ni estimo preciosa mi vida para mí mismo con tal
que acabe mi carreta con gozo.” Hechos 20:24
Introducción:
Los que se presentan ante Dios y le adoran se enfrentan cada día a la verdad de que Jesucristo es su
Señor ( amo, dueño ) y hay cosas en las cuales en esta revelación gloriosa estamos comprometidos
con él.
1. ¿ Qué es un compromiso?
a. Es un convenio ( pacto ) entre varias personas que debe ser cumplido. Todo aquel que hace de
Jesús su Salvador ha convenido en obedecerle en todas las cosas con el fin de ser bendecido y
prosperado. Hacer su voluntad nos asegura la victoria. Mateo 7:21.
b. Es un deber adquirido.
Cuando David mandó a traer a Urías para que se gozara con su mujer, él no halló conveniente hacerlo
porque su deber era combatir y no darse placer en aquel momento. Una persona comprometida no
cambia su responsabilidad por las cosas pasajeras o que están en segundo plano. 2 Samuel 11:8-11.
c. Es una obligación.
Cumplir con nuestro compromiso adquirido como creyente es una obligación que no puedo dejar para
luego. 2 Timoteo 2:3-7.
d. Una responsabidad adquirida.
Como miembro del cuerpo de Cristo que es la iglesia, tengo mi posición que debo ejercer con poder y
alegría. 1 Corintios 12:27. Un miembro pasivo afecta el cuerpo por lo que todos debemos estar en
constante actividad con el fin de poseer una iglesia en constante movimiento.
2. Historia de los 30 valientes.
David se rodeó de 30 hombres muy valientes que se caracterizaron por luchar y defender el Reino,
aunque esto significara exponer su vida. 2 Samuel 23:8-22. Al leer estos relatos descubrimos como
aquellos que están comprometidos luchan, se esfuerzan, lo dan todo. La iglesia necesita hombres y
mujeres comprometidos que con su esfuerzo saquen adelante cada reto y cada meta que nos
propongamos.
3. Los hombres de fe.
Hebreos 11, es la historia de lo que los hombres de fe hicieron. En sus vidas no hay sólo victoria; hay
lucha, sufrimiento, arduo trabajo y lágrimas, se caracterizan éstas personas por su fe y compromiso
para con la obra, Hebreos 11:32-40.
Conforme los días van pasando y nos mantenemos en un modelo de obediencia a Dios seremos
bendecidos.
Un cristiano comprometido es aquel que tiene carga por el Reino de Dios y pone su empeño en servir
en la obra con el fin de que esta salga adelante. A la vez, tenemos compromisos muy específicos que
debemos cumplir con el fin de vivir una vida de bendición.
4. Entre nuestro compromiso como hijos de Dios tenemos:
a. Orar de constante. Mateo 26:41, Filipenses 4:6, Judas 20, Romanos 8:26-27.
No se puede concebir una persona con compromiso si ésta primeramente no está en la presencia de
Dios clamando por la obra e intercediendo por la nación y el mundo entero.
b. Lectura diaria de la palabra. Josué 1:8, Salmo 1:1-3
La palabra nos permite edificarnos en la fe y hace que todas las cosas que llevamos a cabo tengan
prosperidad. Un lector de la Biblia es una persona madura y temerosa del Señor.
c. Diezmar y ofrendar para la extensión del Reino de Dios. 2 Corintios 9:7-8.
Dios podría sacar adelante económicamente su obra. Él es dueño del oro y la plata. Sin embargo, nos
da a nosotros la oportunidad de sostenerla con el fin de prosperarnos. No podemos decir que estamos
comprometidos si no diezmamos y ofrendamos fielmente en la iglesia donde nos congregamos. Es
bueno recordar que el diezmo es el 10% de nuestras entradas y aparte de esto están las ofrendas y
otras ayudas que queramos hacer.
d. Testificar a los perdidos de Cristo. Mateo 28:19-20.
El mundo necesita de Jesús. Nosotros tenemos un mensaje que dar a los perdidos con el fin de que
éstos sean salvos. Si lo hacemos estaremos dando frutos para el Señor.
e. Ser sumisos a la autoridad. Filipenses 2:12-18, Romanos 13:1-2
Debemos obedecer a las personas que están sobre nosotros con el fin de que en el momento en que
estemos en autoridad seamos bendecidos.
f. Congregarnos en la iglesia. Hebreos 10:24-25.
Al congregarnos somos edificados en la fe y el conocimiento de la palabra, así recibimos también el
apoyo de los hermanos y del Señor.
Conclusión:
Dios nos demanda que seamos comprometidos con él y su obra para que de esa forma seamos
bendecidos y llenos de gloria.