| INTRODUCCION: La realización en la vida puede alcanzarse solamente a través de Jesús. Una persona puede tener una alta posición económica pero ser pobre espiritualmente; puede lograr abrirse paso en muchas áreas, pero estar esclavizado al vicio o a cosas que nunca podrá controlar; puede tener seguridad en la tierra, pero ninguna seguridad en la eternidad. Cuando venimos a Jesús el llena todos nuestros vacíos, la vida alcanza sentido, nuestros pecados son perdonados, el pasado queda atrás y obtenemos libertad de todo aquello que nos aflige y domina. Lo más glorioso que obtenemos es paz con Dios, Romanos 5:1. Esa paz se obtiene porque nuestra comunión con Dios se restaura; antes no era posible venir a él por cuanto el pecado nos dividía de él, hoy tenemos entrada a su presencia y podemos con toda libertad venir a él en todo momento, sin necesidad de intermediarios, todo aquel que ha dado su vida a Jesús tiene entrada a su presencia por medio de la oración. En adelante hay principios importantes para alcanzar la prosperidad plena, y Dios mismo se encargará de que tu vida sea victoriosa y realizada. Hay tres áreas de prosperidad en la que nuestra vida puede desenvolverse si tan solo llevamos una vida práctica con el fin de alcanzar victoria en cada una de ellas : a. Prosperidad espiritual. Alcanzable en practicar una vida de adoración que traerá como fruto nueve características que nos mantendrán aptos espiritualmente; estas son: Alabanza, compromiso, gratitud, acción de gracias, reverencia, perdón, arrepentimiento, sumisión y dependencia. b. Prosperidad económica. Esto es ser suplidos en todas nuestras necesidades y se logra dando. Un lema en el cual la iglesia de hoy debe moverse es: "vivir para dar". El que da, recibe; el que siembra en abundancia segará en abundancia; diezmar asegura que los cielos serán abiertos y se derramarán bendiciones sobreabundantes. Ofrendar, traer primicias y compartir con el necesitado nos será devuelto en prosperidad material. c. Prosperidad moral. Prosperar moralmente es mantenernos íntegros ante Dios, ante los hombres y ante nosotros mismos. Testificando a los perdidos del poder transformador de Jesucristo nos afirma en lo moral. Todo este material señala como lograr alcanzar y vivir en el triángulo de la prosperidad, lo cual nos asegura una vida equilibrada en todas las áreas que nos caracterizan. La prosperidad la tomamos en estas tres áreas de nuestra vida: Espiritual = adoración. Juan 4:23-24 Moral = Testimonio. Material = Dando Mateo 28:19 1 Corintios 9:6-11.1 Si practicamos de constante la adoración, el evangelismo y el dar, seremos prosperados en todo. Pastor : Geovanny A. Barrantes. |
| LAS TRES AREAS DE PROSPERIDAD EN NUESTRA VIDA. |