El Tabernáculo de Moisés
El Tabernáculo I
Texto: Éxodo 25:8-9.
Introducción:
Mientras los pueblos paganos tenían su dios a quien celebraban culto y servían, Israel poseía el Dios verdadero, creador de todas
cosas, misericordioso y fiel, que tenía, desde antes de la fundación del mundo, un plan glorioso para quienes le siguieran.
a. Historia
Dios creó todas las cosas perfectas de tal forma que cada una de ellas habla de su poder y gloria. Salmo 19:1, Salmo 104: 24.
Luego hizo al hombre a su imagen y semejanza con el fin de que este le adorara y fuese feliz en medio de un mundo perfecto.
Génesis 1:27-28.
El hombre, tentado por Satanás, pecó, y ese día el pecado entró en el mundo contaminándolo, ese mal pasó a todos los hombres,
como un virus contagioso del cual nadie se libró. Romanos 5:12.
En adelante, los hombres se inclinaron al mal y a la inmundicia y no reconocieron al Señor como su Dios. Romanos 3:10-12.
En tiempos de Noé, la tierra estaba llena de terquedad y podredumbre; el pecado se había multiplicado en extremo, y Dios mismo se
dolió en su corazón de haber hecho al hombre. Génesis 6:5-6.
Noé halló gracia ante los ojos de Dios, y fue salvo con su familia cuando hizo un arca en la cual se salvó. Génesis 6:8, 7:1.
Pero años después, ya los hombres se habían olvidado de Dios nuevamente y estaban levantando una torre para su propio renombre;
el hombre había llegado a una situación en la cual se creía dueño de su destino, por eso fueron allí confundidas sus lenguas y
esparcidos por toda la tierra. Génesis 11:9.
Pero donde quiera que iban, levantaron altares a dioses paganos contaminando así la tierra habitada.
Dios llamó a Abram de la tierra de Canaán, demandándole que dejase aquel lugar para heredar una nueva tierra en la que sus hijos
vivirían y le adorarían. Génesis 12:1-2.
Esta invitación conlleva varias verdades:
1. Siendo Sara, la esposa de Abram, estéril y de 65 años, engendraría una criatura que se multiplicaría hasta llegar a formar una
nación que sería el pueblo de Dios. Génesis 18:10,14.
2. No tenían hijos, pero el Señor le promete, por causa de su obediencia, una tierra prosperada donde tendrían todas las cosas en
abundancia. La verdad es que donde Dios reina hay gran prosperidad y bendición y ninguna nación puede igualar al pueblo que
glorifica y sirve al Señor. Salmo 33:12, Génesis 22:17-19.
3. El nombre de Abraham sería recordado y honrado por todos los tiempos.
4. Esa nación, luego de multiplicarse, sería esclava en Egipto por más de 400 años. Allí fueron afligidos y angustiados, de tal forma
que ya no soportaban la agresión de sus enemigos egipcios. Génesis 15:13.
5. En aquel tiempo nació un hombre llamado Moisés al cual el Señor salvó de la muerte y milagrosamente llegó hasta la misma casa
de Faraón donde fue criado por su propia madre. Esto hizo que Moisés se fundamentara en los caminos de Dios y en su antepasado
espiritual: La historia de Abraham, Isaac y Jacob. Éxodo 2:1-2, 10.
6. De esa forma, aunque los egipcios profesaban una religión que rendía culto a dioses paganos, Moisés oyó del Dios verdadero y esta
semilla le acompañaría hasta aquel momento en que se encontró con el “Yo Soy”, en el desierto cuando la zarza ardía y no se
consumía. Éxodo 3:2.
7. Ese día Moisés sacó la mayor duda que tenía en su corazón: “ ¿Si el Dios de Abraham es poderoso, por que somos esclavos?” Ese
fue el momento en que recibió la misión de ir a libertar al pueblo de Dios de manos de Faraón. Éxodo 3:7-10.
El rey egipcio se endureció, pero esto sirvió para que Dios mostrara su grandeza y darse a conocer a su pueblo como el Poderoso, que
está por encima de todas las cosas. Éxodo 7:3-5.
b. Por qué sería libre el pueblo judío:
1. Ellos eran el pueblo de Dios, y si los otros pueblos adoraban a su dios, Israel saldría de Egipto camino de tres días y en el mismo
desierto haría fiesta a su Dios. Éxodo 5:3.
2. Cada pueblo pagano tenía su lugar de reunión, y aunque aquellos dioses muertos nunca se manifestaban , el Dios Verdadero se
manifestaría a Israel en el Tabernáculo, una tienda donde el Señor moraría y desde la cual se haría presente. Éxodo 25:8.
3. El Tabernáculo era el lugar donde este pueblo privilegiado haría sus reuniones espirituales y alcanzaría el perdón de sus pecados y
la misericordia divina. Éxodo 25:8-9.
Conclusión:
Dios se haría manifiesto en el Tabernáculo y desde ahí se daría a conocer por su pueblo, encerrando el Tabernáculo, verdades
gloriosas que desarrollaremos en los siguientes estudios.