La salvación
Fundamentos doctrinales
El pecado no solo afectó al primer hombre, sino que, como un virus contagió a todos
los hombres y por ello todos los hombres pecaron y fueron destituidos de la gloria
divina, Romanos 3:10-12, 5:12, Isaías 1:4-6.
Sin embargo, Dios de antemano, preparó el remedio para el pecado,
Génesis 3:15.
Creo que Jesús siendo Dios mismo se hizo hombre y dio su vida por nuestros
pecados, siendo así el cordero divino que nos limpiaba del mal; Jesús es el sustituto
de nuestro castigo y expió (cubrió) nuestra culpa en la cruz del calvario, Juan 1:29,
Isaías 53:1-6, Hebreos 2:17.
Cristo es la simiente perfecta nacida de la mujer que derrotó el poder del pecado y
nos restauró de nuestro estado caído, Mateo 3:17, Hebreos 1:3, 10:5-7,
Colosenses 2:13-15.