La santificación
Fundamentos doctrinales
La santificación es el acto mediante el cual Dios nos ha apartado como posesión
exclusivamente suya, 2 Tesalonicenses 2:13, 2 Corintios 1:1; y como resultado
de ello el creyente se mantiene alejado del mal y consagrado a Dios.
1 Tesalonicenses 4:3.
Posición de santos.
La Biblia se refiere al creyente como una persona santa, 1 Corintios 1:1-2, Judas
1:1; hemos sido santificados por Dios, 1 Corintios 6:9-11. Jesús nos libertó del
pecado de tal forma que ahora tenemos poder sobre el mal y somos vencedores.
Llamados a ser santos.
Es lo que se llama santificación progresiva. Aunque fuimos apartados del pecado,
somos llamados a mantenernos en ese estado de santidad en el cual debemos
rechazar la obra del mal y vivir consagrados a Dios, Romanos 1:7. El creyente
debe esforzarse contra el pecado, Hebreos 12:4, 2 Corintios 7:1, 1 Corintios
6:9-11, y vivir, de esa forma, una vida de santidad delante de él, Romanos
6:12-14.